14 de octubre de 2010

Muy lejos de salir de la crisis

La crisis económica mundial está muy lejos de alcanzar su fin pese a la temporal salida de la recesión de los Estados Unidos, que amenaza ahora con una segunda recesión. Aunque las autoridades norteamericanas no terminan de confirmarlo, los negativos índices económicos auguran una nueva caída de la economía. Así lo afirmó el economista francés, Jacques Attali, en la conferencia Recuperación Económica Mundial: Oportunidades y Desafíos, desarrollada en la capital de la República Dominicana, Santo Domingo.

Para este intelectual, que según la revista Foreign Policy está entre los 100 más importantes del mundo, “estamos muy lejos de haber salido de la crisis” y, de hecho, su visión no deja de ser pesimista al prever que los mercados están en un período “donde la crisis puede empeorar”.


El economista, profesor y escritor fue presidente del Banco Europeo para la Reconstrucción y el Desarrollo y, en la actualidad, es director de Planet Finance, una organización internacional sin fines de lucro que ayuda a las instituciones de micro finanzas.

El año pasado, Attali recibió la nueva encomienda del Gobierno de Francia de hacer un balance de los resultados de la aplicación de las 316 medidas propuestas en el 2008, con el objetivo de que la nación europea encuentre una situación exitosa en el año 2020. Y su más reciente libro, que el economista ha publicado sobre la crisis económica, se titula “Y después de la crisis, ¿qué?”, que supone una excelente exposición sobre el futuro económico mundial.

Argentina va en buena dirección
A pesar de la previsión tan pesimista que se cierne sobre el escenario internacional, el economista valoró muy positivamente las políticas ejercidas por el Gobierno de Argentina para sortear la crisis económica afirmando que “Argentina ha hecho muchos progresos económicos” con un cambio de su administración y un control de la misma que “han sido bastante buenos”. Entre los desafíos económicos que el país deberá afrontar para sucumbir la crisis, Attali dejó claro que son sólo dos, pero de suma importancia, “ponerle fin al déficit presupuestario y conseguir una buena integración con el resto de los países de la región de América Latina”.

Mayor integración latinoamericana
El futuro de América Latina pasa por dos vertientes: incrementar su cooperación e integración con los vecinos y darse cuenta de que la innovación y educación serán las claves en la economía del conocimiento. Estos dos aspectos serán fundamentales para que los países de esta región empiecen a encaminar sus políticas y estrategias de desarrollo. De hecho, incidió que se debe aprovechar el desarrollo de la tecnología y nanotecnología. Y para ello, es esencial trabajar en la educación. Attali indicó que la inversión en la economía del conocimiento comienza desde los dos años, cuando los niños están empezando a desarrollar una relación con la sociedad. “Es necesario trabajar en la formación de los profesionales que se dedican a la educación de los niños desde
el periodo maternal, así como los jóvenes de secundaria y las universidades ya que ellos son la sociedad del futuro”.

La gobernabilidad global
Entre los desafíos y oportunidades que el escenario de la crisis depara para las distintas naciones, el profesor y economista destacó que, aunque a escala mundial, “estamos en un proceso de tener una economía de mercado global, no tenemos una gobernabilidad global”.

De hecho, con cierto tono irónico resaltó que en vez de ser protagonistas de una globalización, estamos viendo una “somalización”, refiriéndose al estado anárquico sucedido en Somalia con la ausencia de Gobierno. Es más, esta ausencia de reglas globales para controlar y sancionar los mercados es, en gran parte, la razón que “nos ha llevado a la crisis”.
Del mismo modo en que todos los mercados cuentan con un estado que fija las reglas del juego, controla la especulación y sanciona las ilegalidades cometidas, en el mundo actual “existe una falta de reglas globales”. Esta ausencia de gobierno mundial puede, para el intelectual francés, “detener el crecimiento de la economía en el mundo ya que no hay economía de mercado que pueda funcionar sin un estado”.

Aunque las perspectivas para la conformación de un estado o gobierno mundial aún están muy lejos de poder ser una realidad, para el profesor se está “en un periodo fascinante que nos llevará”. No obstante, lo que podría parecer el principio del Gobierno del mundo con la creación del G-20 es prácticamente una ilusión porque “la realidad fue un cambio entre el G-7 y el G-2 entre China y los Estados Unidos, que son quienes gobiernan el mundo”. Además, en el seno del G-20, desafortunadamente “no se ha tomado ninguna decisión”.

En su línea de que el mundo está gobernado por losEstados Unidos, que presenta déficit, y China, que tiene superávit, explicó que éstos no son lo suficientemente fuertes como para solucionar la crisis ya que ni con todos los activos de China sería posible saldar las cuentas norteamericanas. Attali cuenta con una dilatada experiencia respecto a estos grupos, ya que desde 1981 hasta 1991 fue consejero especial del presidente francés François Mitterand y una de sus funciones principales fue la de encargado de las relaciones con los países del G-7. Las soluciones a la crisis son siempre las mismas, según el economista: “cortar los gastos, incrementar los impuestos, moratoria, buscar a otros que paguen por usted, inflación, guerra o crecimiento”.

En el caso de los Estados Unidos, el Gobierno decidió nacionalizar el sistema de viviendas para sortear la crisis, pero no fue suficiente y el mes pasado lo detuvo porque es muy difícil financiar los bonos del tesoro. De hecho, Attali puntualizó que “Europa está haciendo lo mismo”.

Y con una mirada retrospectiva, recordó que cuando “miramos a los años 20, sabemos que la economía americana hizo lo mismo, que conllevó a una segunda caída en los años 1937 y 1938, y salió de la crisis a través de una guerra”.
Sin embargo, una de las soluciones para recuperar el crecimiento, además de contar con un gobierno mundial, sería, según el profesor francés, “la creación de un sistema monetario internacional real y forzar a los gobiernos a invertir en capitales reduciendo la especulación”.

Es más, apostilló, que “si no se hace mundialmente, el sistema buscará siempre esos lugares donde no se haga”. Por ello, recordó una vez más que “Japón está paralizado por su sistema bancario, EEUU no crece, Europa no tiene Gobierno y el mundo no tiene sistema, así que continuaremos teniendo este crecimiento lento hasta que no se cree un sistema mundial”.

El economista puso especial énfasis en el origen de la crisis mundial que comenzó en el sector inmobiliario de los EEUU con la concesión de hipotecas a personas insolventes. Pero todo esto se remonta al 2001, cuando la reserva federal de los EEUU bajó de forma considerable el tipo de interés del 6% al 1,75% y el efecto inmediato fue el crecimiento al alza del sector inmobiliario. Pero el mayor de los errores que cometieron los bancos fue conceder hipotecas a familias con rentas bajas y con los créditos subprime.

Otra de las fórmulas, que el economista francés expuso para lograr un sistema económico fuerte, mientras intercambiaba impresiones y opiniones con el presidente de República Dominicana, Leonel Fernández, es que los gobiernos incentiven el ahorro de los ciudadanos.

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